Si ya has decidido amortizar, solo queda elegir cómo. Introduce los datos de tu hipoteca y el importe
que quieres amortizar: verás el efecto exacto de las dos modalidades y cuál encaja mejor contigo.
Calculadora: amortizar cuota o plazo
La regla de oro en un párrafo
Si tu objetivo es pagar menos intereses, casi siempre gana reducir
plazo: el capital pendiente deja de existir antes y, por tanto, deja de generar intereses
antes. Si tu objetivo es tener más margen mensual, gana reducir cuota:
liberas dinero desde el primer mes, a costa de seguir pagando intereses durante más tiempo. La
respuesta correcta depende de tu objetivo, no hay una universal.
¿Cómo se calcula cada modalidad?
La calculadora parte de la cuota actual de tu hipoteca (sistema francés) y del capital que quieres
amortizar:
Reducir cuota
Se resta el importe al capital pendiente y se vuelve a calcular la cuota con el mismo número
de meses. El plazo no cambia; tu cuota baja a partir del siguiente recibo.
Reducir plazo
Se resta el importe al capital pendiente y se calcula cuántos meses harían falta para terminar de
pagar manteniendo la cuota actual. El plazo se acorta; la cuota no cambia.
Ejemplo práctico
Imagina 100.000 € pendientes, tipo 3% y
240 meses restantes, y amortizas 10.000 €.
Reducir cuota: la cuota baja de ~554,60 €/mes a ~499,14 €/mes (55,46 €
menos al mes) y el ahorro de intereses ronda los 3.310 €.
Reducir plazo: la cuota se mantiene en ~554,60 €/mes, el plazo se acorta en
unos 32 meses y el ahorro de intereses sube a unos 7.521 €. Más
del doble, porque esos 10.000 € dejan de generar intereses mucho antes.
Si esos 55,46 € mensuales que liberas los invirtieras con disciplina, puedes recuperar parte de
la diferencia, pero no es automático: tienes que invertirlos y mantenerlos. La comparativa
amortizar-vs-invertir está en la siguiente herramienta relacionada.
Preguntas frecuentes
¿Por qué reducir plazo ahorra más intereses que reducir cuota?
Porque el interés se calcula sobre el capital pendiente. Al reducir plazo, ese capital deja de existir antes, y durante todos esos meses ya no genera intereses. Reducir cuota mantiene el mismo plazo: el capital se amortiza más despacio, así que queda más tiempo generando intereses, aunque menos cada mes.
¿Cuándo tiene sentido reducir cuota?
Cuando necesitas margen mensual: una cuota más baja reduce el riesgo de tu economía familiar, te permite ahorrar o afrontar otros gastos e inversiones. Es la opción más prudente si tu capacidad de pago es justa o si esperas ingresos irregulares.
¿Cuándo tiene sentido reducir plazo?
Cuando tu objetivo es pagar menos intereses en total y tu cuota actual no te supone un esfuerzo. Es la opción que deja tu hipoteca cerrada antes, ideal si quieres eliminar deuda cuanto antes y ya tienes margen mensual suficiente.
¿Puedo cambiar de modalidad después de amortizar?
No de forma automática: en cada amortización anticipada eliges qué modalidad aplicas para ese importe. Puedes hacer una mezcla (parte reduciendo cuota, parte reduciendo plazo) e ir cambiando en cada operación según tus necesidades de cada momento, dentro de lo que permita tu contrato.
¿La comisión por amortizar afecta a esta comparativa?
Sí, deberías descontarla del ahorro. Desde 2019 (Ley 5/2019) muchas hipotecas no cobran comisión de amortización parcial, o la limitan en los primeros años. Revisa tu escritura. La comparativa aquí asume que no hay comisión: si la hay, réstala del ahorro mostrado.