¿Me compensa amortizar la hipoteca o invertir?
La pregunta de fondo de casi todas las financias personales: ¿quitas deuda o pones el dinero a trabajar? Te comparamos ambas opciones con tus propios números: el patrimonio que deja cada camino al final de tu plazo, y a partir de qué rentabilidad invierta te compensa.
Calculadora: amortizar hipoteca o invertir
La idea que lo cambia todo: amortizar "rinde" como tu tipo
Cada euro que amortizas deja de deber ese euro y deja de pagar sus intereses. Desde el punto de vista del riesgo, es lo más parecido a una inversión con rentabilidad igual al tipo de tu hipoteca: garantizada (mientras sigas en esa hipoteca) y libre de impuestos.
Por tanto, la pregunta "¿me compensa amortizar o invertir?" tiene una forma concreta: ¿puedo obtener, de forma razonablemente segura, una rentabilidad neta de impuestos mayor que el tipo de mi hipoteca a lo largo del mismo horizonte?
- Hipoteca al 4% o más: amortizar es difícil de batir sin asumir riesgo serio.
- Hipoteca al 1-2%: con horizonte largo, invertir ha superado históricamente ese coste en mercados diversificados, pero no hay garantías y hay volatilidad.
- Entre medias, la respuesta depende de tu tolerancia al riesgo y tu horizonte.
La calculadora cuantifica esta comparación de forma honesta y con tus números; no inventa la rentabilidad de la inversión ni decide por ti.
Lo que la calculadora hace (y no hace)
Compara el patrimonio neto al final del plazo de tu hipoteca:
- Si amortizas: pagas el importe hoy y el dinero que dejas de pagar de cuota (o los meses completos de cuota que te ahorras si reduces plazo) se reinvierte cada mes a la rentabilidad que hayas indicado.
- Si inviertes: el importe crece a esa rentabilidad durante todo el plazo y sigues pagando tu hipoteca como siempre.
No tiene en cuenta impuestos sobre la inversión, inflación ni deducciones fiscales por vivienda: son factores personales que puedes valorar aparte. El resultado es una comparación de supuestos, no una predicción.
El punto de equilibrio, en un ejemplo
Con 100.000 € pendientes, hipoteca al 3% y 20 años (240 meses) restantes, imagina que tienes 10.000 €.
La rentabilidad de equilibrio de la calculadora estará muy cerca del 3% (el tipo de tu hipoteca): si esperas más de un 3%, invirtiendo dejas algo más de patrimonio al final; si esperas menos (o no estás seguro), amortizando ganas, además, sin riesgo.
La diferencia real entre opciones suele ser modesta a tipos bajos. Eso significa que, cuando los números están cerca, la decisión debe inclinarse por el criterio subjetivo: preferes menos riesgo y menos deuda, o más liquidez y más crecimiento esperado.
Antes de decidir, tres comprobaciones
- Fondo de emergencia: ¿está cubierto? No deberías usar dinero que necesitas para imprevistos ni para amortizar ni para invertir.
- Deudas caras: si tienes deudas de tarjeta o préstamos al consumo con tipos muy altos, sáldalos antes que cualquier otra cosa: esa es la "inversión" más rentable y segura de todas.
- Tu objetivo: ¿quieres reducir riesgo deuda (amortizar) o construir patrimonio a largo plazo (invertir)? No hay respuesta universal, pero sabiendo cuál quieres se elige mejor.